En el sur de Galicia, quizás como en ningún otro lugar de la península Ibérica, presenta características que permiten condiciones geofísicas ideales para la presencia de gran cantidad de aguas calientes que se ofrecen en más de una docena de balnearios.

Podrían ser más si la demanda lo exigiese ya que la cuenca del río Miño está circundada por una fosa tectónica que permite salir a la superficie, multitud de aguas con propiedades y características diferentes.

La Villa de Baños de Molgas, entrada a la Ribeira Sacra, se encuentra situada en el valle de ‘O Medo’ y bañada por tres ríos: Arnoia, Tioira y Sor. La belleza del paisaje es difícil de olvidar y destaca su arboleda, los paseos en las márgenes del río, el área de las piscinas y todo el entorno próximo al balneario de un marcado carácter rural.

El turismo de salud se complementa con la maravillosa presencia de lo monumental dada en este caso, por su puente romano de un solo arco, los petrogrifos y pequeñas cazoletas pertenecientes al arte rupestre. El Santuario de Nuestra Señora de los Milagros resulta de gran interés en virtud de la construcción barroca del siglo XVII y la capilla prerrománica de Sta, así como también Eufemia de Ambía de finales del siglo IX con sus detalles mozárabes en las ventanas.

La gastronomía tradicional y de gran calidad se puede disfrutar tanto en el Balneario como en los restaurantes y casas de comidas que se encuentran muy próximos a él.

Pero sin duda, son las propiedades curativas de las aguas conocidas desde lo más remoto y su efecto sedante, lo que atrae visitantes a lo largo de todo el año.

Foto: flickr/ by franes 

Tags: ,