Los balnearios de Portugal son también conocidos como la Riviera Portuguesa, para otros como la Costa del Sol y también es conocida como el balneario Marginal.
Las cálidas costas portuguesas se divisan llanas y serenas desde Santo Amaro hasta Guincho, a lo largo de las cuales se ven hermosos palacetes, altas y frondosas palmeras, las famosas terrazas solariegas y el Casino de Estoril.
Estas costas fueron testigos de los primeros navÃos portugueses en la época de los descubrimientos, a los cuales llegaban cargados con especias de la India y Oro de Brasil, asà como también eran un imán de atracción para los monarcas destronados, los hacendados y la clase burguesa, ya que las aguas termales medicinales de Portugal, era reconocidos efectos curativos sobre la salud desde esas épocas.
Los balnearios de Portugal se encuentran unidos por una carretera común, la denominada Carretera Marginal, que permite ir viendo y respirando el aire de todas las costas. Luego de pasar por Paco de Arcos y hallar el balneario de Santo Amaro, llegaran a Oeiras, muy cerca de el Palacio del Marques de Pombal, el Museo del Automóvil Antiguo y la AntiquÃsima Fabrica de Pólvora Negra, que rememoran tiempos de guerra, llenos de soldados luchando por sus tierras en las mas difÃciles y austeras condiciones, que dan cuenta de su osadÃa y valor.
En la zona del balneario y poblado de Carcavelos podrán degustar exquisitos vinos y gastronomÃa en base a pescados como los centollos, lubinas, cachelos o sargos emparrillados. Por supuesto deben ir a visitar la fortaleza de San Julián de la Barra, el fuerte de Estoril y sus coloridos balnearios rodeados de villas y mansiones.
Foto: Commons.wikimedia, Lasescapadas


